lunes, febrero 15

8º Prim. trab 1

BINOMIO FANTÁSTICO

El ejercicio de hoy está inspirado en uno de las propuestas más famosas de Gianni Rodari, el creador de la “Gramática de la fantasía”. —Dos palabras son capaces de generar una historia—decía—sólo hay que juntarlas y dejar que entren en juego en nuestra imaginación.

Los binomios de palabras favorecen la creatividad en la medida que tienen más distancia semántica; que una sea extraña a la otra, y que su acercamiento sea insólito. Así por ejemplo: Caballo-perro no es en realidad un binomio fantástico.



¿Cómo se trabaja con binomios de palabras? Asociándolas libremente en una historia pequeña, o un verso breve. Te sorprenderá descubrir que ¡muchas veces las palabras se asocian solas! Te proponemos algunas palabras, están relacionadas en pares, pero siéntete libre de hacer cualquier combinación que te resulte estimulante.

verde-vértigo

bicicleta, sílaba

problema-rama

función-rayo

truco-lago

papel-niebla.

Ejemplos:

La niebla que emana del papel, retrasa el vuelo de mi imaginación. —Carmen María

Sin emplear truco alguno, el ilusionista apareció ante su público sediento un lago en pleno desierto. —Ikall Bamoa

Cuando recobré la consciencia y me levanté, mi bicicleta había perdido la primera sílaba. —Lúdico Jiménez de Atar

Elige tu binomio y escríbelo en una frase.

4º Sec. Trab 1

POEMAS VERTEBRALES



Las palabras, esas listillas con alas, cuando no se nos escapan, se quedan a dormir en la punta de lengua sin jamás saltar del trampolín. Sucede entonces que estamos escribiendo y…¿dónde está la siguiente palabra? ¿Con qué palabra empiezo? ¿Qué palabra es la más adecuada? Y ahí estamos nosotros, angustiados frente a nuestro escrito, mientras ellas juegan a las escondidillas.

Pero a veces sucede también que una palabra delata a las otras. Dar con ella es una pista para encontrar a las que faltan, y por eso los poemas vertebrales son un buen recurso cuando necesitamos un pretexto para jugar.

Para hacer un poema verteblal, sólo necesitamos escribir una frase horizontalmente. Por ejemplo:

ni
siquiera
la
luz
quiere
entrar
por
las
ventanas
hoy

Luego usamos las palabras para insertar cada una en un verso de nuestro poema. No hace falta que los versos rimen, pero sí se aconseja, para lograr cierto ritmo, usar la repetición o fijarnos de que nuestros versos sean de tamaño similar.

Tantas nubes: ni una gota
ni tan siquiera una lágrima
por la mejilla azul del cielo
para llorarnos su luz.
Tantas nubes: ni una quiere
entrar lloviendo amarilla
su luz por nuestras cortinas..
Tantas nubes, las lejanas,
que rehuyen nuestras ventanas
hoy que asomamos semillas.

Te proponemos unas frases para que sean la columna vertebral de tu ejercicio:

Ni siquiera la luz quiere entrar por las ventanas hoy.

Cada paso que doy es un miedo que pasa.

Báñame en ceniza, lávame con lava.

Mal escondite para tus lágrimas este aguacero.

¡Da rienda suelta a tu imaginación y libera tus palabras! Escribe un poema vertebral.